Proteger el dinero V: nuestras conclusiones ante lo que viene

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# Proteger el dinero: nuestras conclusiones ante lo que viene

Después de algo más de un mes investigando la situación económica, los mercados, el oro, las distintas formas de proteger nuestro patrimonio y los acontecimientos que estamos viviendo, ha llegado el momento de detenernos y sacar algunas conclusiones.

Y queremos hacerlo con una advertencia muy clara:

**lo que vais a leer a continuación no pretende ser una verdad absoluta ni una predicción a pies juntillas**

Son nuestras conclusiones.

Nuestra hipótesis de trabajo después de analizar toda la información que hemos ido recopilando.

Y precisamente por eso creemos que merece la pena compartirlas.

Porque hay momentos en los que observar lo que está ocurriendo resulta mucho más importante que intentar adivinar exactamente lo que ocurrirá mañana.

 Cuando los que mandan cambian el discurso

Hay algo que nos ha llamado especialmente la atención en los últimos días.

Los máximos responsables de algunas de las principales compañías de inteligencia artificial están comenzando a hablar públicamente de la necesidad de **ralentizar el desarrollo de la IA más avanzada**.

Dario Amodei, de Anthropic, ha pedido reducir el ritmo para permitir que las medidas de seguridad puedan alcanzar al desarrollo tecnológico. Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de xAI, han expresado su coincidencia con la necesidad de introducir mayor cautela.

Y el mercado ha reaccionado.

Las empresas relacionadas con la inteligencia artificial y, especialmente, con los semiconductores han sufrido fuertes movimientos a la baja después de estas advertencias.

¿Significa esto que la inteligencia artificial se ha terminado?

Evidentemente, no.

¿Significa que todas estas empresas van a caer?

Tampoco.

Pero sí nos muestra algo extraordinariamente importante:

**las expectativas pueden cambiar mucho más deprisa que la realidad.**

Durante meses hemos escuchado que había que invertir cada vez más en inteligencia artificial.

Más centros de datos.

Más chips.

Más capacidad de computación.

Más inversión.

Y ahora algunos de los propios protagonistas empiezan a decirnos que quizá haya que reducir la velocidad.

No deja de ser curioso.

Y nos lleva a una pregunta que consideramos legítima:

**¿qué ocurre cuando quienes construyen una determinada narrativa empiezan a modificar esa misma narrativa?**

No sabemos cuáles son sus motivaciones.

Pueden existir razones de seguridad.

Razones económicas.

Razones regulatorias.

Razones estratégicas.

O una combinación de todas ellas.

Pero el hecho que nos interesa es otro:

**el dinero reacciona a las narrativas.**

## Una película que nos dejó una enseñanza incómoda

Hay una película que viene a nuestra memoria cuando hablamos de estas cosas:

**«La guerra de Charlie Wilson».**

Tom Hanks interpreta a Charlie Wilson, un congresista estadounidense que aparece públicamente rodeado de una imagen muy poco compatible con la enorme operación política y financiera que estaba desarrollándose detrás.

La película utiliza precisamente ese contraste.

Por un lado, el espectáculo.

Las mujeres.

 Strippers. El alcohol. Cocaína.

El personaje que parece vivir una vida casi de comedia.

Y por otro lado, mientras todo eso ocupa la atención pública, una operación política de enorme dimensión.

La financiación estadounidense de la resistencia afgana contra la Unión Soviética llegó a alcanzar cifras enormes durante los años ochenta.

La enseñanza que nosotros extraemos no es que la película demuestre que todo lo que sucede actualmente sea igual.

No.

La enseñanza es mucho más sencilla:

**mientras una parte de la sociedad mira hacia un lado, pueden estar ocurriendo otras cosas de mucha mayor trascendencia en otro lugar.**

Es una idea que se resume muy bien en aquella imagen que transmite la película: mientras en una mano está el espectáculo que atrae todas las miradas, en la otra puede estar moviéndose una cantidad enorme de dinero.

Y eso nos lleva directamente a nuestro trabajo.

Porque nosotros no queremos mirar solamente la noticia.

Queremos preguntarnos:

**¿qué hay detrás de la noticia?**

## Y aquí llegamos a nuestras conclusiones

Hace aproximadamente tres semanas planteábamos un escenario que denominamos, de manera un tanto provocadora, **«la montaña rusa de septiembre, octubre y noviembre»**.

Nuestra hipótesis era que septiembre podía traer una primera fase de corrección o de caída de determinados mercados.

Después, una recuperación durante octubre.

Y posteriormente una nueva fase de tensión a partir del **3 de noviembre**, cuando Estados Unidos celebrará sus elecciones legislativas de mitad de mandato.

No estamos diciendo que vaya a suceder exactamente así.

Lo estamos planteando como **nuestro escenario de trabajo**.

Y creemos que nuestros lectores tienen derecho a conocerlo.

 ¿Por qué pensamos que puede producirse esta montaña rusa?

Aquí entramos en el terreno de las hipótesis.

La Administración Trump ha planteado, desde 2025, la creación de un **fondo soberano de Estados Unidos**. La propia Casa Blanca publicó entonces una orden ejecutiva para que los departamentos del Tesoro y Comercio elaborasen un plan para establecerlo.

La existencia del proyecto es, por tanto, un hecho.

Lo que solo  podemos insinuar, es que las actuales oscilaciones bursátiles estén siendo provocadas deliberadamente para favorecer posteriormente las compras de ese hipotético fondo.

Eso pertenece al terreno de la interpretación.

Y ahí es exactamente donde situamos nuestra hipótesis.

Si en algún momento Estados Unidos quiere constituir un fondo soberano de una dimensión considerable, necesitará encontrar activos que comprar y una estructura financiera capaz de sostenerlo.

Pero comprar grandes cantidades de determinados activos cuando están en máximos resulta mucho más difícil que hacerlo después de una corrección.

**Nuestra hipótesis es que parte de los movimientos que observamos podrían terminar generando precisamente esa oportunidad.**

No afirmamos que sea así.

Decimos que es un escenario que consideramos digno de observación.

 Y hay otro elemento que no podemos olvidar

La carrera tecnológica no depende únicamente de Estados Unidos.

China considera la inteligencia artificial una cuestión estratégica y la competencia tecnológica entre Washington y Pekín continúa.

Por eso tampoco resulta sencillo imaginar un escenario en el que todo el mundo reduzca simultáneamente la velocidad.

Si una potencia frena, otra puede decidir acelerar.

Y ahí aparece una contradicción interesante:

**la seguridad aconseja prudencia; la competencia económica aconseja velocidad.**

¿Cuál de las dos terminará imponiéndose?

Todavía no lo sabemos.

Pero sí sabemos que esa tensión puede tener consecuencias económicas importantes.

 La montaña rusa

Nuestra hipótesis, por tanto, es relativamente sencilla.

**Septiembre:** una primera fase de corrección y movimientos bruscos.

**Octubre:** una posible recuperación de determinados mercados y una estabilización progresiva.

**Hasta el 3 de noviembre:** un periodo especialmente sensible por el contexto electoral estadounidense y por las decisiones económicas que puedan tomarse antes de esa fecha.

**Después del 3 de noviembre:** una nueva fase en la que podrían aparecer correcciones importantes en determinados valores o sectores si cambia la percepción del mercado o si se producen movimientos destinados a facilitar nuevas adquisiciones.

¿Vosotros compraríais a precios caros, si estuviera en vuestra mano, poder bajarlos?

Pero precisamente porque hemos estudiado durante semanas los diferentes elementos que pueden intervenir, creemos que merece la pena estar preparados.

 Y aquí está el problema

La mayoría de nosotros no estamos dentro de ese parque de atracciones.

Pero podemos estar sentados en una de sus montañas rusas.

Los grandes fondos,  grandes inversores, grandes empresas, bancos centrales  o grandes tecnológicas.

Todos ellos tienen herramientas que nosotros no tenemos.

Y cuando ellos toman decisiones, nosotros recibimos las consecuencias.

Por eso nació esta investigación.

No para intentar adivinar cada movimiento de la bolsa.

No para recomendar una empresa.

No para decirle a nadie dónde debe poner su dinero.

Sino para hacernos una pregunta mucho más sencilla:

**¿qué podemos hacer para que nuestro patrimonio sea menos vulnerable ante movimientos que nosotros no controlamos?**

 Después de todo lo estudiado, volvemos al principio

Por eso hemos hablado del oro.

Por eso hemos explicado la diferencia entre oro físico y oro financiero.

Por eso hemos hablado de custodia.

Por eso hemos hablado de ETF.

Por eso hemos hablado de inflación.

Y por eso seguiremos investigando.

Porque quizá la conclusión más importante de todo este trabajo sea precisamente que **no existe un único refugio perfecto**.

Lo que existe es la necesidad de conocer los riesgos.

Tener alternativas.

No depender de una única narrativa.

Y, sobre todo, no esperar a que el problema aparezca delante de nosotros para empezar a pensar qué hacer.

La fiesta ha comenzado

Hace unas semanas hablábamos de lo que podía suceder.

Ahora ya estamos viendo movimientos.

La fiesta ha comenzado.

Estamos dentro de ella.

Y como dicen los toreros:

**que el señor reparta suerte.**

A cada uno, en la medida que le corresponda.

Pero nosotros añadimos algo más.

**Quien todavía no haya pensado en proteger su patrimonio, todavía está a tiempo.**

Y para quien decida no hacerlo, solamente podemos darle un consejo con nuestro particular sentido del humor:

**que tenga un paraguas a mano.**

Porque, amigos míos…

**llover, va a llover.**

Eso lo sabemos todos.

Lo que todavía no sabemos es **cuánto y sobre quién caerá el agua**.

Y precisamente por eso seguiremos investigando.

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