
**Levantar la carta de las elecciones. **
Hasta ahora hemos hablado de los protagonistas, de la situación económica, de la astrocartografía y de algunos de los elementos que rodean este acontecimiento.
Ahora dejamos durante un momento todo eso a un lado.
Y miramos el cielo.
Porque una elección también puede ser observada como un acontecimiento concreto, con una fecha, una hora y un lugar determinados.
Y cuando hacemos esto, la carta que obtenemos resulta, cuando menos, llamativa.
Un acontecimiento con doble Escorpio
Lo primero que llama la atención es la enorme concentración de energía escorpiana.
Tenemos **el Sol en Escorpio y el Ascendente también en Escorpio**.
Y no solamente eso.
**Mercurio retrógrado se encuentra prácticamente sobre el Ascendente. **
En astrología mundana, Mercurio tiene una importancia especial cuando hablamos de elecciones: comunicación, información, campañas, discursos, medios de comunicación, negociaciones, mensajes y también la transmisión de información al electorado.
Que aparezca retrógrado y tan próximo al Ascendente introduce desde el principio una característica que no podemos pasar por alto:
**lo que parece estar claro puede no estarlo tanto. **
Mercurio retrógrado no significa necesariamente que algo vaya a salir mal.
Pero sí puede hablar de revisiones, rectificaciones, cambios de discurso, información que vuelve a aparecer, datos que se reconsideran o situaciones que necesitan ser revisadas.
Y si además se encuentra sobre el Ascendente, esa característica afecta directamente a la imagen y al desarrollo visible del acontecimiento.
Por tanto, comenzamos con una elección que parece decirnos:
**«No deis nada por definitivo demasiado pronto». **
Escorpio: poder, control y transformación
No es casual que el signo dominante sea Escorpio.
Desde la perspectiva de la astrología mundana, Escorpio nos lleva hacia asuntos relacionados con **poder, recursos, control, deuda, intereses ocultos, crisis y transformación**.
Y esto resulta especialmente interesante teniendo en cuenta todo lo que hemos ido descubriendo durante nuestra investigación.
No estamos analizando una elección cualquiera.
Estamos observando unas elecciones que se producen en un momento de enorme tensión económica y geopolítica.
Y la carta parece reflejar precisamente ese ambiente.
El Sol, además, se encuentra en la **casa XII**.
La casa XII no es precisamente la casa de aquello que se muestra tranquilamente a plena luz del día.
Tiene relación con lo oculto, lo que permanece entre bastidores, los asuntos que no son inmediatamente visibles y aquello que trabaja desde lugares menos evidentes.
¿Significa esto que necesariamente habrá algo oculto en estas elecciones?
No.
Sería absurdo convertir una simbología astrológica en una afirmación factual.
Pero sí podemos decir que **la carta invita a mirar detrás del escenario**.
Y eso es precisamente lo que hemos estado haciendo desde el comienzo de esta investigación.
Los dos regentes de Escorpio
Si Escorpio domina la carta, tenemos que observar necesariamente sus dos regentes.
El tradicional:
**Marte. **
Y el moderno:
**Plutón. **
Y aquí encontramos dos piezas fundamentales del rompecabezas.
Marte se encuentra en **Leo, en la casa IX**, prácticamente unido a Júpiter.
Además, está relacionado con el eje nodal, con Marte próximo al Nodo Sur y el Nodo Norte situado en el otro extremo.
Esto introduce una enorme carga de acción, confrontación e iniciativa.
Marte en Leo quiere actuar.
Quiere demostrar fuerza.
Quiere imponerse.
Y cuando además está relacionado con Júpiter, esa acción puede adquirir una dimensión mucho mayor.
Júpiter amplifica.
Marte actúa.
La combinación puede traducirse simbólicamente como:
**acción amplificada, grandes decisiones y una enorme necesidad de demostrar fuerza. **
Y hay otro detalle que nos interesa especialmente.
Marte mantiene una cuadratura con el Sol.
Tenemos, por tanto:
**Sol — Marte. **
**Identidad y poder frente a acción y confrontación. **
No parece precisamente una carta de tranquilidad.
Júpiter y la Luna: el voto popular
Júpiter y la Luna ocupan una posición destacada en la zona superior de la carta.
Y esto es particularmente interesante porque, en astrología mundana, **la Luna representa al pueblo, la población y el estado de ánimo colectivo**.
La Luna es, por tanto, una de las piezas que más debemos observar cuando hablamos de unas elecciones.
No nos dice simplemente «quién gana».
Nos habla de **cómo se encuentra el electorado**.
Qué siente.
Qué teme.
Qué espera.
Y qué reacción puede tener ante los acontecimientos.
Aquí encontramos una Luna relacionada con Júpiter, pero también sometida a una tensión especialmente interesante:
**Urano retrógrado en la casa VII forma una cuadratura con la Luna.**
Y aquí aparece una de las configuraciones que más me llaman la atención de toda la carta.
Luna cuadratura Urano: el factor sorpresa
La Luna representa al electorado.
Urano representa lo inesperado, la ruptura, el cambio brusco y aquello que aparece fuera del guion.
Cuando ambos se enfrentan mediante una cuadratura, tenemos una combinación que merece ser vigilada.
No significa automáticamente que vaya a producirse un resultado inesperado.
Pero sí puede señalar **un comportamiento difícil de anticipar del electorado, cambios repentinos de tendencia o acontecimientos capaces de modificar rápidamente el ambiente colectivo**.
Y hay algo más.
Urano está situado en la **casa VII**.
La casa VII representa al otro, al adversario, al contrincante, a las relaciones abiertas y también a los enemigos declarados.
Por tanto, tenemos:
**el pueblo frente a lo inesperado y el adversario introduciendo un elemento de ruptura. **
Es una configuración que, desde luego, no invita a pensar en una campaña completamente previsible.
Plutón: el poder que está debajo
Y llegamos al segundo regente de Escorpio.
**Plutón. *
Se encuentra en la **casa III**, relacionada con comunicación, información, medios, desplazamientos y circulación de mensajes.
Pero lo verdaderamente llamativo no es solamente su posición.
Plutón mantiene una relación tensa con el conjunto formado por **Sol, Mercurio y Ascendente**, mientras recibe un **trígono exacto de Urano**.
Y aquí tenemos una combinación extraordinariamente potente.
**Urano y Plutón en aspecto armónico. **
Transformación y ruptura trabajando conjuntamente.
En lugar de enfrentarse, ambos planetas parecen colaborar.
Esto puede simbolizar transformaciones profundas que llegan a través de acontecimientos inesperados, tecnología, información o cambios en las estructuras de poder.
Y recordemos dónde está Plutón:
**casa III. **
Comunicación.
Información.
Medios.
Mensajes.
Narrativa.
No parece una casualidad menor dentro de una elección moderna.
¿Dónde están republicanos y demócratas?
Aquí tenemos que hacer una pequeña precisión técnica.
En astrología política estadounidense existe una tradición que asigna **Júpiter a los republicanos y Saturno a los demócratas**. Es una correspondencia utilizada desde hace décadas por algunos astrólogos políticos norteamericanos.
No es una ley astrológica universal.
Es un sistema de correspondencias.
Y en esta carta resulta especialmente interesante porque **ambos planetas están presentes y podemos estudiarlos en relación con el resto de la configuración**.
Júpiter aparece unido a Marte.
Saturno, por su parte, se encuentra en una zona especialmente significativa de la carta y debemos observar sus relaciones antes de sacar cualquier conclusión.
Por eso, en lugar de decidir de antemano quién representa a quién y después buscar un resultado que nos guste, vamos a hacer exactamente lo contrario:
**dejaremos que la carta hable. **
Ese será uno de los ejercicios más interesantes del análisis.
Una elección bajo tensión
Si reunimos ahora las principales piezas que hemos encontrado, el panorama empieza a adquirir bastante coherencia.
Tenemos:
**Sol en Escorpio. **
**Ascendente en Escorpio. **
**Mercurio retrógrado sobre el Ascendente. **
**Marte en Leo unido a Júpiter. **
**Marte enfrentado al eje nodal. **
**Marte en cuadratura con el Sol. **
**Luna en zona angular y relacionada con Júpiter. **
**Urano retrógrado en casa VII en cuadratura con la Luna. **
**Plutón en casa III. **
**Plutón en tensión con el Sol, Mercurio y Ascendente. **
Y, al mismo tiempo,
**Urano en trígono exacto con Plutón. **
Esto último merece que nos detengamos.
Porque es precisamente el aspecto que conecta esta carta con la investigación anterior.
La elección dentro de un cambio de época
Durante los artículos anteriores hemos hablado repetidamente del nuevo ciclo de **Urano y Plutón**.
Ahora encontramos nuevamente a estos dos planetas trabajando conjuntamente.
Y esto es lo que hace que esta carta resulte especialmente interesante para nosotros.
No estamos diciendo que Urano y Plutón «provoquen» las elecciones.
Estamos observando que el acontecimiento se produce dentro de un contexto astrológico que vuelve a poner sobre la mesa los mismos conceptos que hemos venido estudiando:
**transformación, ruptura, poder y cambio estructural.**
Por eso quizá estas elecciones sean algo más que una simple disputa entre dos partidos.
Quizá sean uno de los momentos visibles de un proceso mucho más profundo.
Y ahora viene lo difícil
Hasta aquí podemos describir la carta.
Pero nuestra investigación no pretendía quedarse en la descripción.
Ahora viene la parte verdaderamente complicada:
**intentar averiguar qué puede significar todo esto. **
¿Dónde está el electorado? Hay millones de emigrantes ¿ingenuos? o con grandes intereses, que pagaran a buen precio.
¿Quién aparece mejor situado?
¿Qué ocurre con republicanos y demócratas?
¿Qué planeta domina realmente el acontecimiento?
¿Dónde encontramos los factores de estabilidad?
¿Dónde aparecen los elementos de ruptura?
Y, sobre todo:
**¿hay algo en esta carta que pueda ayudarnos a entender lo que ocurrirá después del 3 de noviembre? **
Ahí es donde continuaremos.
Porque quizá la pregunta más importante de toda esta investigación no sea quién ocupará el poder.
Quizá sea **qué clase de poder surgirá después de estas elecciones**.
Y eso nos lleva directamente al siguiente análisis.
**La carta de las elecciones todavía tiene mucho que decir. **
Como, por ejemplo, la tremenda preponderancia del armónico 5, en esta carta, una invitación a participar en “El club Tesalia” y el nuevo formato, de nuestro departamento de Investigación.
Por el momento hasta aquí, Un saludo.

