
Érase una vez, en el siglo pasado, década más, década menos, que apareció en Brasil una canción que decía algo así como: «Queda prohibida la samba».
¡Lo que son las cosas, amigos!
Esta mañana, mientras observaba el mamoneo electoral que se traen por aquellas tierras, me preguntaba qué difícil lo tienen los brasileños y las brasileñas. Tienen que elegir entre dos menús políticos que, vistos desde aquí, tampoco parecen precisamente un banquete de dioses.
En un lado tenemos a Lula, un veterano político de izquierdas, con sus muchos años de experiencia y sus correspondientes contradicciones. En el otro, al amigo Flávio Bolsonaro, más joven y heredero de un apellido que viene cargado de equipaje político. Su padre, Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil, fue condenado por su participación en una trama golpista y cumple condena bajo arresto domiciliario.
¡Vaya panorama, hermanos!
Después diréis que somos los españoles quienes tenemos problemas para elegir. Aunque, a decir verdad, aquí también hay quien tiene muy clara su opción, para bien o para mal.
Así que adelante, brasileños: acudan ustedes a las urnas, depositen su papelito en la cajita y, como se dice en el argot taurino, que el Señor reparta suerte. Eso sí, personalmente, no termino de ver por qué habría que repartirla precisamente entre estos dos.
Pero dejemos Brasil y pasemos a otro asunto. Este es bastante más divertido.
La siembra argentina y el nuevo jardín de Feijóo
Como sabéis, hemos tenido por las Españas al pendejo presidente argentino, Javier Milei. Venía a sembrar; algunos dicen que discordia, otros quizá alguna semilla de su particular ideología. Quién sabe. Lo que parece evidente es que algo de aquella visita ha germinado en nuestro jardín político.
¿Y cómo es eso?, me preguntaréis.
Muy sencillo, amigos: el aspirante a presidente Alberto Núñez Feijóo parece dispuesto a dar mayor protagonismo a doña Cayetana Álvarez de Toledo, una mujer de considerable presencia mediática y con una trayectoria política que no deja indiferente a nadie.
Mucho nombre, desde luego. Y, si no recuerdo mal, también hay títulos nobiliarios en su árbol genealógico. Aunque, entre marquesas, duquesas y demás criaturas de la aristocracia, uno acaba necesitando consultar el registro de la nobleza para no meter la pata.
Cayetana tiene nacionalidad española y argentina, y nació en Argentina. También posee vínculos familiares con Francia. Y ahora algunos la sitúan entre las figuras que podrían adquirir mayor peso en el futuro político del Partido Popular.
¡Qué cosas tiene la política!
Si miramos hacia Argentina, encontramos un país que atraviesa sus propias convulsiones. Si miramos hacia Francia, basta echar un vistazo a sus tensiones sociales y políticas para comprender que tampoco están precisamente para dar lecciones de estabilidad.
Y aquí nos encontramos, queridos amigos, contemplando cómo se cruzan las influencias, las ideologías y los intereses a ambos lados del Atlántico.
La democracia y sus misterios
Brasil, España, Argentina, Francia… Y, por si faltaba algo, una buena parte de Europa parece instalada en una permanente tormenta política y social.
La violencia gana terreno, las protestas se multiplican y los ciudadanos parecen cada vez más enfrentados. Y entonces surge una pregunta muy sencilla: ¿qué sucede cuando una mayoría quiere una cosa y otra parte de la sociedad considera que esa decisión es inaceptable?
Porque la democracia no consiste únicamente en contar votos cuando el resultado nos gusta. También exige respetar las reglas, los derechos fundamentales y la convivencia cuando gana quien no es de nuestra cuerda.
Y, sin embargo, parece que cada cual tiene su propia interpretación del asunto.
Amigos míos monoteístas, quien os entienda, que os compre.
En Observatorio Tesalia somos politeístas. Nosotros tenemos un principio muy sencillo: lo que dice Zeus se hace. Sin dudas de ningún tipo. Y quien decida ignorar al señor del Olimpo tendrá que rendir cuentas ante su padre, el divino Saturno, que para eso es especialista en poner las cosas en su sitio, aunque sea a golpe de guadaña.
¡Que luego nadie diga que no estaba advertido!
Mientras el mundo arde, nosotros miramos los mercados
Y, entre tanto incendio político, manifestación callejera y disputa electoral, nosotros seguimos con nuestras propias preocupaciones.
Porque, mientras unos se empeñan en incendiar el mundo, otros tenemos que pensar en cómo proteger nuestros recursos y dónde colocar nuestro dinero.
En Observatorio Tesalia preferimos observar aquellos activos que presentan perspectivas favorables, estudiar sus tendencias y distinguir entre lo que sube, lo que baja y lo que algunos nos quieren vender como una oportunidad irrepetible.
No siempre es fácil. Los mercados también tienen sus dioses, sus sacrificios y sus correspondientes castigos para quienes se confían demasiado.
Pero, al menos, procuramos estudiar antes de actuar.
Y, visto lo visto, quizá no sea una mala filosofía.
Porque si los políticos brasileños, los españoles, los argentinos y nuestros queridos manifestantes europeos siguen empeñados en enviarnos a todos al carajo, tal vez terminen haciéndonos un favor.
Al fin y al cabo, el carajo también podría ser una forma de regresar al origen.
¡Que Zeus nos pille confesados… y Saturno, por favor, que espere un poco!
Observatorio Tesalia — Entre los dioses, la política y los mercados, seguimos observando.

