
A **48 horas del 30 de septiembre**, una fecha de la que os vengo hablando desde hace ya bastantes semanas, vamos a tener noticias de nuestros vecinos del norte de mi amado México.
Y no, tranquilos: **hoy no toca esoterismo. Hoy toca economía. **
Porque estamos entrando en uno de los picos de esa montaña rusa que, como os vengo comentando, estamos viviendo desde mediados de septiembre y que tendrá uno de sus primeros finales el 3 de noviembre.
Y las cosas están resultando bastante curiosas.
Hace unos días, una consultante me comentaba que estaba pensando en comprar unos lingotitos de oro de inversión.
Mi recomendación fue bastante sencilla:
**Espera unos días. **
¿Por qué?
Porque en aquel momento la tendencia no estaba suficientemente definida y, viendo lo que estaba sucediendo en los mercados, había posibilidades de encontrar el oro algo más barato.
Eso fue el jueves.
Menos de 24 horas después, la señora decidió hacer exactamente lo contrario de lo que le había recomendado.
Bueno…
**Hoy lunes podía haber comprado más barato. **
Y si estamos hablando de uno o dos lingotes de 10 o 20 gramos, la diferencia tampoco es como para arrancarse los pelos. Dependiendo del peso y del precio concreto del vendedor, estaríamos hablando de unos cuantos euros. El precio de referencia del oro efectivamente ha bajado desde el viernes hasta hoy.
Pero **la cuestión no es los cinco, diez o veinte euros**.
La cuestión es otra.
Es algo que me sigue sorprendiendo muchísimo del ser humano.
Preguntamos.
Escuchamos.
Decimos:
**«Sí, sí, lo entiendo perfectamente, Bernardo.»**
«Clarísimo.»
«Tiene toda la lógica.»
Y unas horas después…
**hacemos exactamente lo contrario. **
Y esto, queridos amigos, no me sucede por primera vez. Ni mucho menos.
Lo curioso es que cuando uno paga a un profesional para pedirle una opinión, en principio parece bastante razonable que después tenga en consideración esa opinión.
Y no mucho, en mi caso, para lo bueno que soy, ay perdonen, estaba pensando en voz alta.
Agan ustedes como en las películas gringas, donde el juez le dice al jurado que no tengan en cuenta lo que acaban de escuchar, en este caso leer, pero ya lo escucharon.
A veces preguntamos simplemente para que alguien nos confirme lo que **ya habíamos decidido hacer**.
Y si nos dice otra cosa…
pues hacemos lo que nos daba la gana hacer desde el principio.
También esto forma parte de la naturaleza humana.
Y, por supuesto, **yo me incluyo**.
Mientras tanto, el oro baja
La caída que está experimentando hoy el oro tampoco es, por sí misma, motivo para tirarse de los pelos.
El mercado está atravesando una fase de bastante movimiento y hoy la presión bajista es evidente. Reuters señalaba esta mañana que el repunte del petróleo y las expectativas sobre los tipos de interés estadounidenses estaban contribuyendo a la caída del metal.
Ahora bien…
**el día 30 está ahí. **
Y después veremos qué ocurre.
Como llevo diciendo desde hace semanas, estamos atravesando una especie de montaña rusa en la que las cosas pueden cambiar bastante deprisa.
Y ahí estarán también nuestros vecinos del norte, con sus mercados, sus decisiones económicas y ese maravilloso mundo en el que unos compran, otros venden y todos creen saber perfectamente lo que va a ocurrir mañana.
Y aparece el amigo Bessent
Y hablando de nuestros vecinos estadounidenses, tenemos por allí al señor **Scott Bessent**, secretario del Tesoro de Estados Unidos.
Un hombre con una larguísima trayectoria en los mercados financieros y que, antes de llegar al Tesoro, fue director de inversiones de **Soros Fund Management** y posteriormente creó su propia firma de inversión.
Alguien al cual el mismísimo D. Trump, confía en manejo de su dinero personal, pa que queremos mas.
Es decir, que precisamente **nuevo en esto de mover dinero no es**.
Podríamos decir, con un poquito de ironía, que viene de una escuela financiera de bastante solera.
Pero aquí está precisamente la pequeña reflexión que me interesa dejaros esta mañana:
**que alguien sea extraordinariamente bueno manejando su dinero no significa que vaya a manejar el tuyo pensando en tus intereses. **
Cada uno tiene sus objetivos, sus responsabilidades y sus intereses.
Y nosotros tenemos que aprender a mirar por los nuestros.
Porque al final, queridos amigos, esto es lo verdaderamente interesante de toda esta historia.
No son los cinco euros.
No es el lingote.
No es siquiera saber si el oro estará más caro o barato dentro de tres días.
Que volverá a subir, opinión personal, confirmada por dos personas de mi confianza a las 9:15 de este lunes 28/9.
**Es aprender a tomar decisiones sin que nuestras propias emociones nos hagan hacer exactamente lo contrario de aquello que acabábamos de considerar lógico.**
Y eso, amigos míos…
**es muchísimo más difícil que comprar oro. **
Que tengáis un magnífico comienzo de semana.
**Y cuidado con la montaña rusa. **
Que si o si ya está aquí.

